Evangelio 16 de agosto con comentario de Rosa Carbonell rscj

Ago 13, 2026

RSCJ

Desde allí se marchó a la región de Tiro y Sidón. 
  Una mujer cananea de la zona salió gritando: 
   —¡Señor, Hijo de David, ten compasión de mí! Mi hija es atormentada por un demonio. 
  Él no respondió una palabra. 
   Se acercaron los discípulos y le suplicaron. 
   —Señor, atiéndela, para que no siga gritando detrás de nosotros. 
  Él contestó: 
   —¡He sido enviado solamente a las ovejas descarriadas de la Casa de Israel! 
  Pero ella se acercó y se postró ante él diciendo: 
   —¡Señor, ayúdame! 
  Él respondió: 
   —No está bien quitar el pan a los hijos para echárselo a los perritos. 
  Ella replicó: 
   —Es verdad, Señor; pero también los perritos comen las migajas que caen de la mesa de sus dueños. 
  Entonces Jesús le contestó: 
   —Mujer, ¡qué fe tan grande tienes! Que se cumplan tus deseos. 
   Y en aquel momento, su hija quedó sana.

.