Por Dolores Aleixandre, rscj
Si sientes soledad tira del hilito de oro de las relaciones auténticas
Decía o escribía
“La única cualidad que me reconocen es la constancia en mis afectos. Creo que es tan verdadera porque solo la concedo íntimamente a pocas personas”.
Escribía a Filipina: “Sentía la necesidad de desahogar mi corazón en el de una amiga a quien el Señor le ha dado el mismo deseo de hacerle conocer y amar» (3 febrero 1806) Y después de una larga separación: «Mi cariño íntimo por ti nunca se ha debilitado: ni el tiempo, ni la distancia pueden disminuirlo. Al contrario, crece sin cesar” (20 julio 1837).
Quería muchísimo a Josephine Bigeu y después de su muerte, Sofía permaneció en absoluta soledad durante diez días: “Necesitaba desahogar mi corazón delante del que me ha enviado esta pena… He perdido una amiga que me comprendía, una persona que me ayudaba”

Cuentan de ella
Poseía un extraordinario don de crear amistades y las tejió cuidadosamente durante los primeros años de la Sociedad. Ese fue su medio para construir, no solo una verdadera vida de comunidad, sino la vida de la Sociedad misma.
Quería a cada persona con un amor personalizado y no tenía miedo en confesar sus preferencias por «aquellas con las que me siento a gusto», con las que sentía cierta afinidad.
Cuenta Paulina Perdreau, la pintora de Mater, que había llegado al internado una niña muy pequeña, que le pareció muy mimada, para empezar a educarla, no le hizo más caso que a otras y la dejó en su cuarto sola por la noche. Sofía lo supo por la mañana y se enfadó mucho: “-¡Te ha faltado corazón y sentido común! ¿Cómo se te ha ocurrido dejarla sola en su primera noche? En el Sagrado Corazón quien llega tienen que sentirse en su casa. Yo me la hubiera traído a dormir a mi lado, la hubiera mimado y contado cuentos, le hubiera dado todo el cariño de la familia que le falta…Tenías todo el amor de Jesús a derrochar con ella y ¡no lo has hecho!”.
Coincidiría con esta opinión
“Todo se perderá, pero casi seguro que el grosor invisible de un acto de generosidad supera al del manto de la Tierra.
Todo se perderá, pero hay más «realidad» en un encuentro amistoso y franco que el rascacielos más alto del mundo.
Todo se perderá, pero de algún modo cuenta más que una persona ayude a otra que mil galaxias desaparezcan del firmamento”
(J.M. Esquirol, La penúltima bondad)
Le gustarían estas canciones
Nos haría esta propuesta
Hacer memoria de personas que consideramos amigas y de cómo nos han demostrado amistad. Recordar lo que hemos recibido y aprendido de ellas
Le pedimos…
Te pedimos, Sofía,
que nos contagies de tus deseos y tus sueños.
Queremos permanecer en el amor de Jesús
injertadas en el árbol de su vida
y conducidas por su Espíritu.
Ayúdanos a formar un solo corazón y una sola alma
y a manifestar en medio de un mundo herido,
la compasión y la fidelidad de su Corazón.
Que vivamos con la alegría de haber encontrado un tesoro
en la tierra que tú nos dejaste en herencia,
con la pasión de poner nuestra pequeña parte
en construir un mundo que sea una mesa abierta
y un hogar para todos.
AMÉN









