Por Dolores Aleixandre, rscj
Si te abruma la violencia del mundo, tira del hilito de oro de la esperanza y hazte artesana de paz.
Decía o escribía…
“Por temperamento no soy recelosa. No me gusta pensar mal de nadie. Si alguien obra mal abiertamente, pienso que lo hace con buena intención y no indago más. A través de todo, el Señor hace su obra. Como acostumbro, no tengo sino que dejarle hacer y Él sacará el bien del mal. Sin duda, para no encontrar obstáculo a sus planes, el Señor ha escogido un instrumento tan pobre y desprovisto de medios naturales; de tenerlos, quizá me hubiera sido difícil sacrificarlos para actuar a mi modo. El Señor quería que esta obra no fuese de mano humana, sino enteramente suya.”
“En medio de tantas preocupaciones y de otras muchas que Jesús añade poco a poco, mantengamos nuestra alma en paz, agarrémonos a nuestro Maestro, viéndole solo a él y su voluntad” .

Cuentan de ella…
Desde la Revolución Francesa en 1789 hasta las revoluciones en 1830, 1848 y 1860, Francia vivió una sucesión de guerras. Esto interrumpió la vida de las comunidades y colegios, en la medida en que estos tuvieron que ser cerrados temporalmente y las comunidades dispersadas. En las guerras, los colegios y las casas de las religiosas con frecuencia se convertían en hospitales militares. Anticipándose a esto, y para proteger a la comunidad y los colegios, durante la Revolución de 1848 en París Sofía Barat se ofreció a cuidar a los soldados heridos en el Hôtel Biron, en la rue de Varenne evitando que el edificio fuese requisado y saqueado. El gobierno de la Sociedad también sufrió y los Consejos Generales tuvieron que posponerse, a veces por varios años.
Muchas rscj sufrieron graves traumas y algunas nunca se recuperaron por completo. Algunas pasaron por graves crisis y Sofía tuvo que buscar sanatorios o asilos adecuados para ellas, siempre esperando que pudieran regresar a sus comunidades. Para su gran consuelo, algunas lo hicieron.
A nivel eclesial, vivió “en el ojo del huracán” de un conflicto que existía en el momento histórico que le tocó vivir. Por un lado, los obispos franceses desconfiaban de una Congregación que se extendía fuera de Francia y querían mantener la autoridad sobre ella a toda costa. Por otra parte, muchas personas veían necesario que, si la Sociedad del Sagrado Corazón quería implantarse en otros países, la Casa General debía estar en Roma cerca del Papa, centro visible de la Iglesia. Sofía estaba en medio de las dos tendencias y cualquier decisión que tomara, era mal interpretada por los que sostenían la postura contraria.
Este conflicto fue una de las mayores causas de sufrimiento de su vida y lo vivió con paciencia, humildad y sabiduría.
Coincidiría con esta opinión…
La paz esté con todos ustedes: hacia una paz “desarmada y desarmante”
“¡La paz esté contigo!”. Este antiquísimo saludo, que sigue siendo habitual en muchas culturas, en la tarde de Pascua se llenó de nuevo vigor en labios de Jesús resucitado. «¡La paz esté con ustedes!» ( Jn 20,19.21) es su palabra, que no solo desea, sino que realiza un cambio definitivo en quien la recibe y, de ese modo, en toda la realidad. Por eso, los sucesores de los Apóstoles dan voz cada día y en todo el mundo a la más silenciosa revolución: “¡La paz esté con ustedes!”. Desde la tarde de mi elección como Obispo de Roma he querido incorporar mi saludo en este anuncio coral. Y deseo reafirmarlo: «Esta es la paz de Cristo resucitado, una paz desarmada y una paz desarmante, humilde y perseverante. Proviene de Dios, Dios que nos ama a todos incondicionalmente».
El que venció a la muerte y derribó el muro que separaba a los seres humanos (cf. Ef 2,14) es el Buen Pastor, que da la vida por el rebaño y que tiene muchas ovejas que no son del redil (cf. Jn 10,11.16): Cristo, nuestra paz. Su presencia, su don, su victoria resplandecen en la perseverancia de muchos testigos, por medio de los cuales la obra de Dios continúa en el mundo, volviéndose incluso más perceptible y luminosa en la oscuridad de los tiempos.
El contraste entre las tinieblas y la luz, en efecto, no es solo una imagen bíblica para describir el parto de que está naciendo un mundo nuevo; es una experiencia que nos atraviesa y nos sorprende según las pruebas que encontramos, en las circunstancias históricas en las que nos toca vivir. Ahora bien, ver la luz y creer en ella es necesario para no hundirse en la oscuridad. Se trata de una exigencia que los discípulos de Jesús están llamados a vivir de modo único y privilegiado, pero que, por muchos caminos, sabe abrirse paso en el corazón de cada ser humano. La paz existe, quiere habitar en nosotros, tiene el suave poder de iluminar y ensanchar la inteligencia, resiste a la violencia y la vence. La paz tiene el aliento de lo eterno; mientras al mal se le grita “basta”, a la paz se le susurra “para siempre”. En este horizonte nos ha introducido el Resucitado.”
(León XIV)
“Esperar es creer que el bien vencerá al mal. Que el amor vencerá a la muerte, que la historia acabará felizmente, que todo habrá tenido un sentido, un argumento, una razón de ser, que ahora y aquí ni siquiera podemos intuir, pero que al final se tornará clara y nítida. Esperar es sostener la fe en lo inesperado. Quien espera a un lugar, se pone a andar, aunque no tenga la certeza de llegar” (Francesc Torralba)
Estaría de acuerdo con este poema
Certeza.
Canta en mi corazón una esperanza que llena mi presente y me sostiene: no, la muerte no mata. Es también vida, un misterio trámite de sombras que transforma lo vivo, lo limpia y lo redime. Cuando existe, existió y será después, es el misterio hermoso de alentar en un mundo que se hizo con la misma materia de lo sueños ¿Cómo iba la muerte a poner fin a esta fragilidad indestructible que en nosotros habita? La muerte borra el gesto habitual del hombre, sus maneras, sus ropas y lo vuelve criatura distinta, pero no aniquila el espíritu que se templó en el fuego. Toco con estas manos lo que afirmo con nitidez, contemplo su fulgor, aunque diga con tanta inconsistencia y determinación tan desvalida que al cabo es titubeo, una certeza que muy mal se aviene a razonables argumentaciones: Alégrate alma de vivir tus días con amor y ningún miedo tengas de perder para siempre lo que eres, lo que has amado y que como una dádiva se te otorgó o llegaste a merecer con lucha e ilusión. Ten confianza, porque todo, a través, muchas veces, ha de pertenecerte en esta vida que comienza, que cambia, que retoma y que no acaba nunca.
(Eloy Sánchez Rosillo)
Le gustarían estas canciones
Nos invitaría a conversar sobre…
Los aprendizajes que hemos hecho a lo largo de la vida de superar tensiones, mejorar la convivencia y resolver conflictos. Y recordar personas que han sido verdaderas “artesanas de paz”.
Nos haría esta propuesta…
Evocar situaciones de violencia y conflicto de nuestro mundo: elegir una de ellas, informarnos más sobre lo que ocurre ahí, familiarizarnos con rostros de personas que lo están sufriendo, compartir esa información, dedicar un tiempo a ponerlo delante del Señor en la oración.
Le decimos…
Admiro en ti, Magdalena Sofía,
a la mujer fuerte y frágil,
a la mujer tierna y firme,
a la mujer exigente y compasiva.
Admiro en ti a la mujer activa, con esa actividad aprendida
a la mujer exigente y compasiva.
Admiro en ti a la mujer activa, con esa actividad aprendida
al contemplar el Corazón de Cristo.
Admiro en ti a la mujer de contrastes: amiga de los humildes,
y tratas con sencillez a los grandes de este mundo;
amiga del silencio y de la oración, recorres los caminos de Europa
para dar a luz y sostener a tus comunidades; sabes amar con fuerza
y sabes también separarte.
Admiro en ti, Magdalena Sofía,
tu ardor al servicio de las familias, de los jóvenes y de los niños.
Me gustan tu creatividad, tu dinamismo, y esa capacidad de renovarte
que te permitió decir a los 83 años: "El mundo cambia,
debemos cambiar nuestro plan de estudios".
Gracias, Magdalena Sofía, por no dejarte paralizar por tu propia debilidad
y permitir que, en ella, actuara la fuerza de Dios.
Siguiéndote a ti hemos descubierto que la fuente de la vida
nace de un Corazón herido.
(Marie Thérèse Théry rscj (BFN) )








