Compartir en la vida experiencias significativas es lo más enriquecedor que le puede acontecer a una persona. Transmitir sentimientos, vivencias, retos… el dejarte ver y sentir desde el corazón como ser humano.
En este artículo, tengo el privilegio de poder disfrutar a través de la escritura compartiendo mis vivencias personales y profesionales en mi colegio Santa Magdalena Sofía.
Soy antigua alumna del Colegio Santa Magdalena Sofía Valencia (La Punta), empecé en “Los Patitos”, que era como se denominaba la escuela infantil. Recibí una educación integral que fue la base para mi posterior desarrollo en la EGB. Recuerdo, de 3 a 6 años, mis momentos educativos en “Los Patitos” con las educadoras religiosas y laicas del Sagrado Corazón respirando esos olores de niñez y de entusiasmo. Fue una etapa primordial porque crecí en un ambiente en el que la felicidad, valores humanos y cristianos siempre estaban presentes.

Seguidamente continué mi caminar educativo en la EGB junto a Santa Magdalena Sofía. Es de agradecer intensamente a las religiosas del Sagrado Corazón, docentes, Comunidad Educativa la educación que me ofrecieron académicamente y los valores humanos y católicos que me han formado como persona.
Evoco con cariño cada rincón de mi colegio, fue y es mi segunda casa. En cada asignatura que impartía cada docente: un aprendizaje, un crecimiento personal y académico, unos valores, una transformación, un horizonte común, una identidad y un mismo corazón el de Santa Magdalena Sofía. Valoro a cada educador y educadora, religiosas y laicos del Sagrado Corazón, todo lo que me han enseñado y regalado cada día en mi etapa educativa. Fueron mis modelos a seguir. ¡Muchas Gracias por ser tan relevantes en mi vida! Siempre y a día de hoy sigo vuestros pasos…, esa huella que permanece eternamente en mi corazón.
Desde pequeña he querido ser docente. Considero que el ámbito de la educación es primordial, maravilloso…; es transformación, intensidad, entrega, dedicación y crecimiento.
Y lo más bonito educar en tu colegio en el que fuiste alumna es una experiencia muy gratificante.
Estudié magisterio de infantil, primaria, lengua extranjera y Psicopedagogía. Qué rápido ha pasado el tiempo… el año que viene cumpliré 25 años que estoy trabajando en el colegio. Durante estos años, he formado parte del equipo de Pastoral, Compensatoria en la etapa de Primaria, equipo de Igualdad y actualmente soy la coordinadora de Interioridad y la formadora de nuevos educadores.
Nuestros colegios se caracterizan por la completa formación profesional que imparten a todos los docentes de los Colegios del Sagrado Corazón. Personalmente, recibí cursos de Pastoral, de Equipo Directivos y de Educadora del Sagrado Corazón. Actualmente, estoy recibiendo y aprendiendo en los cursos de coordinadores de Interioridad. Doy gracias por las oportunidades de aprendizaje y crecimiento junto con los educadores y educadoras del Sagrado Corazón.
En mi trayectoria como docente me acompaña la esencia de Santa Magdalena Sofía, transmitir su legado educativo, continuar su caminar… en mis alumnos y familias. Y llegar a su corazón, a lo más profundo. Pienso que la colaboración familiar es un pilar fundamental y podemos hacerlo posible cada día. Nuestra educación se basa en el respeto, en el crecimiento de la persona en su totalidad y esa es nuestra misión con amor y entrega.
Tenemos una función primordial, como decía Santa Magdalena Sofía “los tiempos cambian y nosotros debemos cambiar con ellos”.
En mi tarea educativa me acompañan las frases de Santa Magdalena Sofía
“un educador auténticamente cristiano… formar el espíritu, la mente y el corazón de sus alumnos”, “la transformación del mundo comienza por el corazón de cada persona”… y las enseñanzas que me han transmitido los educadores y educadoras, religiosas y laicos del Sagrado Corazón.
Y por este regalo tan valioso y apreciado… ¡Muchas gracias!



