Reseñas

Génesis, crónica de Joaquín Alcón García de la Serrana

Nov 7, 2025

Génesis Eonarium Colegio Sagrado Corazón de Granada

Estuvimos en la iglesia del colegio del Sagrado Corazón, el grupo al completo, los ocho, nosotros, los niños y sus parejas, es un templo tranquilo, equilibrado, combina elegancia arquitectónica con sentimiento espiritual, una empresa especializada había montado un espectáculo de luz y sonido, inspirado en el GÉNESIS, el primer día la luz, el segundo el aire, el tercero la tierra y la vida vegetal, el cuarto los cuerpos celestes, el quinto animales de agua y aire, el sexto animales y hombres, último día descanso.

Luces, proyecciones y sonido inundaban paredes y techos, todo a medida de la iglesia, encajando a la perfección.

Entramos por una capilla lateral, en la puerta de acceso, junto con algún motivo religioso, un letrero nos recuerda que estamos en un lugar sagrado, la entrada a la iglesia me impresiona, a la derecha el altar y retablo, acotado con su verja que no se podía traspasar, todo el resto estaba repleto de instalaciones de sonido y proyectores de luz, en el suelo sillones bajos para tumbarse y ver el techo, atrás los bancos.

La gente, miraba y actuaba con bastante respeto; de mis hijos alguno recordaba el funeral de su abuela y alguna visita, para mí todo era especial, muy sentido, temía montaje irrespetuoso, pero no fue así, todo era adecuado; tumbado con alguna dificultad, mis hijos me tuvieron que ayudar en especial a levantarme, lo de la movilidad la tengo un tanto reducida.

Música adecuada y potente, mucha luz, las imágenes proyectadas, por el techo y altar, los ventanales adecuadísimos, la música entrando por el cuerpo, la emoción a raudales.

Por momentos me podía la emoción, recordaba el centenario, no tan lejano, la intervención de mi hermana, el funeral de tía María y me gustaba la proyección y la música; la gente salió contenta, pero para mí fue algo extraordinario.

Estoy un poco cansado de contarles viejas historias a mis hijos, que sepan quiénes somos y de dónde venimos; me tuvieron que aguantar un rato, no mucho, el internado de mis hermanas, el desbordamiento del rio, antes del encauzamiento; explicación sobre la docencia y el momento, la enseñanza laica, pero con respeto y contenido religioso; tuvieron la paciencia de escucharme; Mater, las medallas…

Mi hermana María Teresa fluía por todo el convento y por sus alrededores.

Así ha sido.

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