Evangelio 14 de agosto con comentario de Ana María Menéndez Fernández

Ago 11, 2022

evangelio 14 de agosto con comentario de Ana María Menéndez
Santa Magdalena Sofía
Fundadora del Sagrado Corazón
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Reflexión del día

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Comentario de la liturgia

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domingo 14 de agosto

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por Ana María Menéndez Fernández 

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Profesora de Matemáticas y Religión en Secundaria del colegio Sagrado Corazón de Pamplona

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Evangelio: San Lucas 12, 49-53

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Vine a traer fuego a la tierra, y, ¡qué más quiero si ya ha prendido! 
  Tengo que pasar por un bautismo, y, ¡cómo me apuro hasta que se realice! 
 
  ¿Pensáis que vine a traer paz a la tierra? No paz, os digo, sino la división. 
  En adelante en una familia de cinco habrá división: tres contra dos, dos contra tres. 
  Se opondrán padre a hijo e hijo a padre, madre a hija e hija a madre, suegra a nuera y nuera a suegra. 

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La palabra del evangelio no se separa ni un metro de la realidad. QuiEn vive con pasión, con fuego en el corazón, va prendiendo todo a su alrededor, así Jesús nos lo recuerda. No es posible vivir la vida con intensidad y salir indemne.  No es posible vivir el evangelio y que nada cambie, que no surjan conflictos. El evangelio y el mundo de Jesús eran incompatibles, también el nuestro está necesitado de testigos que prendan fuego para que ardan tantas cosas que no funcionan a nuestro alrededor.  

La realidad nos está interpelando continuamente y no podemos permanecer impasibles, mirando desde la barrera. Algo tiene que hacerse, algo tiene que cambiar y, ¿qué ocurre con los que no quieren que nada cambie? Pues que se resisten y surge la diferencia y, más tarde, el conflicto y, por último, la división.   

Las palabras de Jesús incomodan y qué bueno que sea así porque algo en nosotros sabe que tiene razón, que vivir de verdad es incómodo, nos descoloca y nos pone en camino. También tenemos asegurada la paz en el fondo del corazón frente a las divisiones y las tormentas.  

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