Mt 11, 25-30
En aquella ocasión Jesús tomó la palabra y dijo:
—Te alabo, Padre, Señor de cielo y tierra, porque, ocultando estas cosas a los sabios y entendidos, ¡se las diste a conocer a la gente sencilla! Sí, Padre, esa ha sido tu elección.
Todo me lo ha encomendado mi Padre: nadie conoce al Hijo sino el Padre; nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo decida revelárselo.
Acudid a mí, los que andáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy tolerante y humilde de corazón, y os sentiréis aliviados. Porque mi yugo es blando (¿suave?) y mi carga es ligera.

VENGAN, CARGUEN, APRENDAN…
“Ocultando estas cosas a los sabios y entendidos y se las diste a conocer a la gente sencilla”, como Chris, Mohamed, Bamba, Sunday y tantos otros que pasan por estas tierras y descubren que el Amor supera las fronteras, que la acogida hermana en un mundo lleno de divisiones, que gestos de ternura le hablan de un Dios/Padre-Madre que acoge sin medida, sin preguntas, sin juicios.
ACUDID
“Acudid a mí todos los que están cansados y agobiados. Yo los aliviaré”. Una invitación que va dirigida a tod@s los que viven su vida como una carga pesada. Una llamada a descansar en el Señor, cuando la vida nos pesa por los problemas, las angustias, el dolor ajeno y el mismo propio… Si vamos hacia Él sentiremos alivio, ¡sin duda! Cuántas mujeres migrantes, aquí en Marruecos, exhaustas de una ruta migratoria llena de amenazas, dolor y sufrimiento, llegan cansadas buscando el alivio de una mirada y un gesto de ternura y de amor que les dé seguridad y protección. Descubrirán una alegría interior que hoy no conocen.
CARGAD
“Cargad con mi yugo porque es llevadero y mi carga ligera”. Jesús no agobia a nadie. Al contrario, ¡libera! Nos libera del egoísmo, de los miedos y de las múltiples presiones que cada uno vive en su interior. Cargar de una manera u otra es asumir la esencia de Jesús, del evangelio que despierta en nosotr@s la confianza, ¡una invitación a hacer el bien! Se nos propone vivir haciendo la vida más humana, digna y sana tanto para mí como para los demás.
APRENDED
“Aprended de mí que soy tolerante y humilde de corazón y encontrarán descanso”. Y una vez más se nos invita aprender de Jesús, a vivir como Él. Centrar nuestro día a día en promover un contacto más vital con Jesús en tantos hombres y mujeres necesitados de aliento, descanso y paz. Miremos solo a Él, y no generemos más violencia en este mundo tan necesitado de PAZ.



