Desconectar para reconectar
Una experiencia de fe en la naturaleza a través del arte
Ofrecemos días para desconectar con el mundo exterior y adentrarse lentamente en el mundo interior y aquietarse, esto por medio de diferentes ejercicios para abrir los sentidos y conectar con la naturaleza.
Experimentamos a través del arte, ya que por medio de la pintura y de técnicas como la del Kintsugi, cada uno pudo conectar con su fuente interior y con las heridas que cada uno ha tenido y que ahora son cicatriz.
La disposición de los jóvenes, sus preguntas, sus búsquedas, sus ganas de querer conocer más a Dios y cuidar la relación con Él, nos confirma que es una experiencia única que merece la pena vivir.
Próximamente nuevas fechas
testimonios
“Definiría estos días como recargar pila personal y espiritual, reconexión con mi yo interior y ajuste de mi brújula para seguir teniendo a Dios como centro y guía de mi vida. Muchas gracias!!!”. Teresa Conde
“La mayor parte del tiempo se nos olvida que somos luz para los demás. Lo mejor para mí ha sido ayudar a descubrir diferentes caminos para “reconectar” con esa verdad”. Victoria Navarrete, una de las organizadoras del retiro
“Con el alma llena y agradecida por todo lo vivido, la certeza de ser tierra buena, y ganas de dejar brotar en ella las consecuencias del encuentro en cada cosa con un Dios Vivo. Poder conectar y orar a través del arte y la naturaleza, ha sido un regalazo”. Ana Krell





