Tere Iribarren rscj - Cristianismo y Justicia - De la revista RS21



HO03 GOZ BAIDA (CHAD), 02/03/2010. Fotografía cedida por UNICEF que muestra a una mujer escuchando a la actriz estadounidense Mia Farrow (no aparece en la imagen) mientras habla sobre la erradicación de la polio en una reunión de la comunidad en Goz Baeda , Chad, cerca de la frontera con Darfur , hoy, martes 2 de marzo de 2010.

La actriz se encuentra de visita en el país africano en calidad de embajadora de buena voluntad de UNICEF para poner de relieve la importancia de una campaña nacional de vacunación contra la polio que se iniciará a finales de esta semana. Chad registró el pasado año 65 casos infantiles de polio y se teme que la enfermedad se pueda extender.

Escuchar promesas desde la necesidad mil veces silenciada.

Escuchar con esperanza porque llega una posibilidad de solución.

Escuchar la buena voluntad de quien se acerca al dolor aunque sea de lejos.

Hoy mientras escribo este comentario recordamos a la mujer trabajadora, a la madre solícita, a la esposa resistente, a la amante entregada y mil veces prostituida. Celebramos a estas mujeres, y son muchas, que son capaces de vivir con resistencia entre la espera y la esperanza.

Nosotros estamos tan taponados por nuestra crisis que nos parece que no hay mas mundo que el nuestro, ni mas dolor que el cercano, y cerramos los ojos a que la polio, como otras mil enfermedades superadas aquí en nuestro mundo, acechen en los países de África donde las vacunas llegan retardadas una vez que nosotros ya no necesitamos de ellas.

La foto tiene un mensaje callado para todos:

  • el de esa madres con rostro de abuelas, con menos oportunidades, gastadas de tanto esperar;
  • el de Mia Farrow que no aparece en la foto, porque toda solidaridad debería estar centrada en el que sufre;
  • el de los niños amenazados, desconocidos para nosotros, presentes en cada hogar, que tienen rostro, que son como nuestros pequeños tan cuidados, tan queridos, tan mimados.

Si acallamos nuestros miedos, nuestras inseguridades y nuestros pequeños problemas, si abrimos la puerta a las necesidades de los demás y les dejamos entrar en nuestra casa, se nos cambiarán los valores y nos haremos más solidarios, más fraternos, más humanos.