CEREMONIA DE VOTOS DE
INMACULADA GARCIA CAMPERO
¡Bienvenidos a todos y todas! Muchas gracias por estar hoy aquí compañándonos, acompañando este momento tan especial y a la vez tan esperado... También gracias a todos aquellos que sin estar aquí físicamente estarán unidos de corazón y con la oración a esta comunidad ampliada que formamos hoy, en esta parroquia de San Pedro Apóstol del Barrio Oliver. Gracias a nuestro párroco Felipe por permitir que podamos tener aquí la celebración. A Antonio Viejo, párroco de la Almunia que hoy preside esta Eucaristía y a los sacerdotes que nos acompañan. Y por supuesto a este coro del Pignatelli, por su generosidad y disponibilidad para animar esta Eucaristía. Gracias también a todos vosotros, vecinos y amigos del barrio y de esta acogedora ciudad de Zaragoza... compañeros y alumnos de la clase de español, compañeros del internoviciado...

Ha sido un largo camino de búsqueda el que he vivido hasta llegar hoy a este compromiso y muchos lo sabéis... Compromiso que hoy vivo como una respuesta de amor al Amor gratuito del Señor que he recibido primero y que es causa y condición para que hoy esté aquí, con el deseo de entregar mi vida a la causa de Jesús, a su Reino, poniendo mi granito de arena en lo que es el sueño de Dios para este mundo, un sueño donde el amor, la paz, la justicia y la fraternidad triunfan... Y todo esto en la Congregación de las RSCJ, familia que me acoge y cuyo carisma es un don para la Iglesia y para el mundo y una llamada, que hago mía, a descubrir y manifestar el amor del Corazón de Jesús, viviendo como mujeres de compasión, de comunión y reconciliación. Del amor salimos un día y al Amor vamos. Esto es mi vida, engendrada del amor de unos padres en el seno de una familia numerosa, donde he aprendido valores humanos y cristianos, que me dieron una sensibilidad hacia las cosas de Dios y hacia una forma de ser y estar en el mundo que tiene mucho de evangelio... y hoy especialmente les digo con todo el cariño ¡GRACIAS! Y ¡ENHORABUENA! Porque vosotros habéis tenido mucho que ver en esto... 
Pero toda nuestra realidad de fe está atravesada por el Misterio Pascual. Con el tiempo, entendí que la dinámica muerte-vida era clave para comprender mi realidad y la que me rodea, con sus fortalezas y debilidades. Pero ¿qué nos separará del amor de Dios?... Hoy puedo afirmar y agradecer la fidelidad del Señor tal como lo proclamaremos en el salmo: “Si escalo el cielo ahí estás tú, si me acuesto en el abismo, allí te encuentro” (Salm. 138) Estáis aquí muchos y muchas, (amigos y religiosas) que habéis presenciado, acompañado y alentado diferentes etapas de mi vida. (amigos de Cáceres, profesoras de la Universidad, otras amistades que hice en los años que viví en Madrid...) Habéis sido testigos de un caminar donde ha habido muchas alegrías pero que no ha estado exento de dificultades. Es una experiencia de amistad tan fuerte y tan valiosa la que he podido vivir con vosotros... ¡Gracias! Son muchos los años que llevo caminando junto a vosotras, religiosas del Sagrado Corazón, desde que conocí aquel primer eslabón de la cadena, Dolores Aleixandre y aquella comunidad de Marqués de Vadillo... Al relacionarme con ellas pude percibir una espiritualidad que apunta directamente al corazón, al Corazón de Dios y al corazón de las personas. Empecé a darle mayor valor a lo cotidiano y a las relaciones humanas como lugar de encuentro con el Señor, pero sin que ello excluyese vivir en la intimidad ese “Tú y Yo” tan necesario en mi existencia. Estas claves siempre me acompañan. Estos tres años de incorporación progresiva a esta familia religiosa me han ido confirmando en el camino y desde ese sentirme “en casa”, ha ido creciendo el sentido de pertenencia a la Congregación. Primero un año en Fuerteventura, experiencia inolvidable con aquella comunidad , con imágenes y rostros multicolores que me acompañarán siempre. Lugar donde , para mí, “el latido del Corazón de Dios en el corazón del mundo” se dejó sentir con mucha fuerza. Y luego la etapa de noviciado, junto a mis hermanas de comunidad, que con tanto cariño y dedicación han colaborado a mi formación, y junto a las hermanas de la Zona de Aragón. Con todas he compartido fe y vida y me he sentido sostenida y acompañada, especialmente en los momentos de mayor fragilidad...
Por tanto, HOY, en respuesta al amor de Dios, consciente del camino de liberación que Jesús va haciendo en mi y en el que debo seguir creciendo, confiando en la fuerza de su Espíritu y en comunión con la Iglesia universal, con la Sociedad del Sagrado Corazón y con todos vosotros, haré compromiso de vivir el amor sin posesión de la castidad, de compartir mi vida con los sencillos en pobreza evangélica, dejándome evangelizar por ellos, y la escucha y docilidad al Espíritu en obediencia. Por todo lo expresado y porque tengo otros muchos motivos para estar agradecida, os invito hoy a que participéis en esta Eucaristía agradeciendo al Señor su fidelidad, porque le importamos y sigue volcado hacia nosotros, a Corazón abierto, dándonos VIDA en abundancia, entregando su vida... Y OS INVITO A TODOS A QUE LEAIS CONMIGO LAS PALABRAS QUE TENEIS ESCRITAS EN LA PRIMERA HOJA DEL LIBRITO: “ y como hijos e hijas de Dios, como hombres y mujeres de esperanza, pidamos hoy que nuestro mundo sea un banquete, una mesa abierta, en la que se comparten el pan y la palabra, en la que el Señor enjugue las lágrimas de tanta opresión, de tanta injusticia, violencia y división. ” (Capítulo General1994) ¡Muchas gracias!
Inmaculada García Campero