TIFON EN FILIPINAS
Yuca Arita, rscj
Ayer, 26 de Septiembre, por la mañana, íbamos en coche desde Montalbán hasta Kamuning con Pili Tuero, Asun urdiel y dos voluntarias alemanas para despedirnos de Pili. Nos cogió de pleno una lluvia intensísima, y en un omento dado ya podíamos circular. El agua iba entrando en el coche, y tuve miedo de que Pili cogiera otra pulmonía si se ojaba. Como el agua subía muy deprisa, decidí sacarlas una a una y llevarlas a terreno más alto. A cinco metros del coche el agua me llegaba a la cintura. Sol se las arregló para que un jeep rescatara a Pili y Asun a última hora de la tarde cerca de la Universidad de Filipinas donde estuvimos varadas más de 6 horas. Habíamos dejado Montalbán a las 9:00 a.m. y finalmente llegamos a nuestra casa de Kamuning a las 7:00 pm . Gracias a Dios todas salimos bien. Mi coche quedó algo dañado por el agua y tuve que llevarlo a reparar. ¡Qué experiencia para Pili, que dejaba Filipinas al día siguiente, y para Asun que había venido justo para recoger a Pili un par de días antes! Al menos consiguieron volar esta mañana, (27 de Septiembre) de vuelta a España. Mientras estaba en plena inundación en Metro Manila, Mely Vásquez me puso un mensaje: que nuestros vecinos estaban llegando a la comunidad de Montalbán buscando un sitio seguro, y si sería posible abrir nuestra escuela (Hogar del Sagrado Corazón). Le dije a Mely que abriera la escuela para la gente que necesitaba ser evacuada. Muchas familias vinieron a pasar la noche. Nos dio alegría tener un sitio que ofrecer a la pobre gente de nuestro vecindario. Nuestro jardín parecía el mar. Pude regresar a Montalbán la misma mañana. ¡Dios mío! Tanta gente ahogada en el río justo enfrente de nuestro jardín! Las RSCJ y unos amigos me dijeron que vieron gente arrastrada por la fuerte corriente gritando por ayuda, pero que no pudieron hacer nada por ayudarles. Aún no sabemos cuánta gente del vecindario ha muerto.
El agua del río entró en algunos edificios de nuestro recinto por primera vez. Cuando entramos ahí quedaban pocos refugiados, porque se habían vuelto a sus casas para recuperar, si era posible, alguna cosa. Las tapias estaban destrozadas por la fuerza de la corriente. Muchos de los niños del Hogar Sagrado Corazón han perdido totalmente sus casas, otros la mayoría de sus pertenencias. Di una vuelta por la vecindad con nuestro staff de la Fundación Sta. Magdalena Sofía para ver la situación. Era la primera vez que una inundación destruía tanto. En 2004, una riada mató a 30 personas cerca de la casa. Esta vez fue mucho peor. Algunos me dijeron que el agua subió tan rápido que no les dio tiempo a salir de sus casas. El padre de uno de nuestros niños se subió a lo alto del tejado de su casita de dos pisos, y hasta allí llegó el agua. Así que saltó a una acacia en la parte trasera de su casa y se quedó aferrado al árbol durante 6 horas para salvar la vida. Esta mañana me sonreía. Hoy no tuve tiempo de recorrer todas las casas de nuestros alumnos, pero incluyendo los miembros de nuestro staff, casi la mitad han perdido sus casas por completo o la mayor parte de sus pertenencias, y sus pequeños ahorros.
En mi camino de regreso a Cuba esta tarde, pasé por otra zona que había sido aún más afectada que la nuestra para ver la situación. Era realmente terrible… Las calles estaban cubiertas por espeso barro, y muchas casas estaban destruidas, inundadas hasta la altura del pecho. Fui a Montalbán con nuestro ingeniero que tiene una furgoneta. Vive en una segura y bonita zona cerca del Ateneo, pero me dijo que por primera vez en cuarenta años, el agua les había llegado hasta las caderas… Viendo la situación de nuestros pobre vecinos y escuchándoles acabé llorando. Imaginaos que algunos pudieron salvar justo sus vidas, y otros un par de bolsas de plástico con sus cosas. Tendremos que pensar cómo ayudarles en los próximos días. Algo positivo en medio de tanta calamidad, es que nuestro jardinero vio dos cerdos arrastrados por la corriente, consiguió cogerlos, trocearlos y repartir con la gente. Al menos tuvieron una buena comida! Envío algunas fotos que he sacado esta mañana en Montalbán. La lluvia continúa. En Montalbán aún no tenemos electricidad ni medios de comunicación. En muchos sitios de Metro Manila la gente está en la misma situación. Por favor, rezad por la gente que se ha visto afectada por las riadas. Yuca Arita rscj Montalbán, Filipinas