A PESAR DE TANTA MUERTE TAMBIÉN ACOMPAÑAMOS VIDA
Pilar Cumba, rscj
El fin de semana del 12 de Octubre, la Pastoral Social del Putumayo
tenía organizado un encuentro en Mocoa. Era el tercero desarrollado
durante este año para la capacitación en los “Planes
de Vida” que ya se trabajan en Pasto y donde tenemos la oportunidad
de participar nosotras los “martes de Comuna”. Acudieron
28 coordinadoras/es de las diferentes Parroquias de toda la Diócesis,
Mocoa-Sibundoy. Varios de los asistentes tuvieron que recorrer largas
distancias, algunos por el río Caquetá, otros, desde las
fronteras con Ecuador y Perú.
Fueron maravillosas las “semillas de vida” que dejó
en varios de estos líderes el PADRE ALCIDES, sacerdote indígena
que, por su profetismo valiente en denunciar las injusticias y defender
las causas justas en favor de los campesinos, lo mataron. Muchos de
esos campesinos continúan poniendo en práctica sus enseñanzas.
Cuentan con agradecimiento que, cuando los acompañaba en sus
diferentes lugares, él mismo trabajaba la tierra con ellos a
la vez que les enseñaba métodos ecológicos para
su sana alimentación y a la vez también respetar a la
Madre Tierra. Por supuesto que debió molestar mucho a los violentos
y corruptos, su empeño en que no se dedicaran a los cultivos
ilícitos, tan extendidos en ese departamento. Acaban de publicar
un libro sobre su vida. Y ha tenido que ser la propia familia del Padre
Alcides, quien se ha hecho cargo de que se editara. Lástima que
tengamos tan poca memoria y agradecimiento con tantos mártires
anónimos.
El taller se desarrolló en la finca “La Pinta”, administrada
por mujeres indígenas. Cuentan con 13 has. de maravilloso bosque
con riachuelos, por lo que la flora y fauna son exuberantes. Hace siete
años comenzaron la construcción de la casa de encuentros,
abierta a los que la solicitan con esta finalidad. Es muy sencilla y
funcional, toda la construcción en ladrillo. Lo más original
es la sala de reuniones. Nos explicó Charito Chindoy, la actual
indígena dirigente de la finca, que al ser ellas como MUJERES,
portadoras de vida, le han dado a la construcción de esta sala
la forma del “útero” materno. Sus paredes están
bellamente decoradas con sus propios objetos, letreros y artesanías
que este grupo de mujeres indígenas elaboran y venden. Otra sala
la destinan a la elaboración y venta de medicamentos y productos
naturales. Están recogiendo de sus ancianas/os la memoria y sabiduría
de sanarse y alimentarse con plantas y frutos producidos sin químicos.
Unas tres de las mujeres indígenas estaban pendientes de todas
nuestras comidas. Desde el tinto que nos ofrecían en la cocina
de mañanita, pues comenzábamos con un rato de oración
a las 6,30 a. m. y la jornada de trabajo terminaba entre 9 y 10 p.m.
Todas las comidas eran muy sencillas y sanas. Lo que más me llamó
la atención en un desayuno fue el “tacacho”, a base
de plátano y con guiso de tomate, cebolla, etc. Me dijeron que
es propio del Putumayo.
Aunque la carretera para llegar allí, en un gran trecho de la
cordillera es terrorífica y, por sus muchos accidentes y muertes
a una parte la llaman la “curva de la muerte”, me compensó
la inmensa belleza y riqueza de toda esa geografía con sus inmensas
montañas y llanuras. Especialmente agradezco al DIOS DE LA VIDA
haber podido compartir ese taller con gente tan maravillosa que, “contra
viento y marea”, siembra semillas de vida en el Putumayo.
Querida Blanca:
Aquí te reenvío otra vez lo que escribí de mi experiencia
por el Putumayo. Tan apaleado ahora por lo de las PIRAMIDES. Habían
dejado de cultivar la coca y sin otras alternativas por parte del Gobierno,
metían su poco o mucho dinero que, les daba al mes el 100%. Ya
os ha llegado los ecos de tanto engaño. Gran culpa del Gobierno
que no intervino antes, incluso cobraba impuestos de algunas de ellas,
les favoreció con alguna ley que sacó..., total que, la
gente se sintió segura y se arriesgó. Tenemos casos terribles.
Vendieron lo poco que tenían, algunos sus casas, tierras, habían
pedido prestado...En nuestros barrios se calcula que están metidos
como el 90%. La ciudad está llena de protestas. El ejército
y policía plantados en los Bancos que, también tienen
mucha parte de culpa porque no favorecen para nada a la mayoría
de la gente más necesitada. Veremos por dónde viene la
luz de otras alternativas a este momento mundial
de crisis. Quizá hemos necesitado estar muy mal para pensar que
OTRO MUNDO ES POSIBLE.
Mil gracias por tus noticias. Me cuentas si te abrió, también
le he pedido a mi compañera Virginia que te lo envíe desde
otro correo.
Un abrazo, Pilar