CORRERÍAS
Paulina, rscj
Queridos todas y todos: Hace tiempo que no escribo una carta larga general
de noticias y no es por que falten y otras tantas correrías.
Lo primero contaros que mientras vosotros vivís un otoño
mas o menos suave, nosotros entramos en la estación seca: tormentas
de arena, vientos desérticos y el calor entrando por la ventana
como si abriéramos la puerta del horno. Se pone como un erial
y un verdadero desierto en pocos días.A lo mejor estos meses
tenemos unos chaparrones que son para que el sorgo que cae en el suelo
germine y se lo coman las vacas. Lo malo es que este año casi
no ha habido cosecha pues las lluvias fueron muy irregulares, y aunque
la gente sembró dos o tres veces el grano no llego a germinar.
No sabemos lo que nos espera el resto del año y al año
que viene. Nos llega ayuda del extranjero pero no es suficiente y además
crea malas costumbres pues la
gente se acostumbra a ella; a veces vende lo que se les da (por ejemplo
las latas de aceite) o el sorgo y lo cambian por maíz, lo muelen
y convierten en cerveza que a la vez quita las penas y alimenta. Así
y todo, la gente es admirable; no se preocupa del mañana. Somos
nosotros los extranjeros los que pensamos en el futuro y nos preocupamos
del año que viene.El trabajo por la Paz continúa. Tenemos
Peregrinaciones de Paz (que es la modalidad que hemos adoptado este
año) cada mes. Las Mujeres llegan la víspera, duermen
aquí, tenemos Misa juntas. Con nuestros paquetes y el atillo
de pasar la noche, nos reunimos en el portón de la Parroquia
donde empieza la bendición tradicional, que da una de las Líderes,
una anciana.
Nos empapuza con unas hierbas que moja en una calabaza (gourde) llena
de agua. Luego empieza una oración muy ferviente y un canto de
paz que los dirige otra Anciana, una Catequista ciega que trabaja en
la Misión desde el año 73.Este mes lo tuvimos el 15. El
Evangelio de la Misa era muy a propósito: las Mujeres que siguieron
a Jesús de un sitio para otro. Nuestro Fr. Tomas, el Párroco
Karimojong, hizo unas alusiones muy a propósito. Por fin a las
8 nos pusimos en marcha. Ya el sol empezaba a calentar pero seguimos
tan contentas cantando, rezando y bailando por la paz. Era como
haciendo estaciones. Llegamos a Kanakomol, como a una hora y media de
aquí y nuestro destino del día. No se veía un alma.
Entramos en los poblados, la recepción no fue muy
cordial "A que venís... ¿a negociar la paz? Dios
nos ha quitado los fusiles, las vacas y los sembrados. La Paz no la
queremos. Traednos comida..."Tanto las mujeres como los hombres
nos echaban tales improperios.
Esperamos un rato a ver si venia alguien a reunirse con nosotros. Lo
que nos interesaba era reunirnos con los hombres. Uno por uno desaparecieron.
A las 11.30 estuvimos a punto de hacer lo que dice el Evangelio: sacudir
el polvo de nuestros pies e irnos a donde nos acogieran. Estábamos
en esas cuando una mujer dice :"Mirad, hay tres hombres en la sombra
de ese árbol. Jesús dijo que donde dos o tres están
juntos ahí esta El en medio de ellos". Nos acercamos, y
una hora mas tarde eran 8 hombres. Las mujeres hablaron con gran fuerza
y convicción pero los hombres no estaban tan convencidos...
Al menos no nos rendimos...Y seguro que Dios escucha nuestras súplicas
y ve nuestras caminatas y esfuerzos, que los hará frutos de Paz
un día...
Otro episodio: un Domingo por la mañana:Generalmente vamos a
rezar con la gente. Entre el catequista y una de nosotras hacemos un
servicio de la Palabra y llevamos la Comunión. Aquel Domingo
los Catequistas estaban todos en una sesión de renovación,
así que el foro era todo nuestro. Durante la semana habíamos
avisado a la gente que nos reuníamos por zona; no una sola Capilla.
Se puso la Iglesia de bote en bote. No cabía un alfiler, y el
calor que hacia...no se podía respirar. En un momento dado salí
para ver la mucha gente que estaba fuera y prever lo que hacer la próxima
vez.(Y para respirar un poco de aire fresco). Habían salido unos
nubarrones terribles sobre la montaña. Volví dentro y
dije: hay que acortar esta oración; nos llega la lluvia.5 minutos
mas tarde, cuando estábamos dando la Comunión, caía
a chaparrón. El suelo es arcilloso, negro. Las ruedas del coche
se pegan y no hay quien lo controle pues va de un lado para otro: se
iba a la dirección opuesta. No os podéis imaginar...Las
Novicias nuestras que están pasando tres meses aquí no
sabían a qué atenerse. Mi gran amiga Mollie Ahern que
murió en menos de una semana de cáncer de páncreas
era una gran conductora. Muchas veces nos habíamos encontrado
en situaciones semejantes. Ella decía "El coche tiene que
CASARSE CON LA CARRETERA". Yo desde el fondo de mi corazón
desafié a Mollie y le dije "Pues venga, tú lo casas"
y conseguimos salir del aprieto y llegar a casa con un Land Rover color
chocolate en lugar de blanco, y yo sudando como un pollo. Por supuesto
la tracción nos vino muy bien y salimos del atasco.
El trabajo con los Enfermos del Sida sigue viento en popa a toda vela.
Tenemos 13 Coordinadores que con nosotras se ocupan de los otros enfermos.
Nos reunimos cada dos sábados para revisar y evaluar el trabajo.
Este ultimo sábado vinieron puntualísimo pues nos han
hecho una donación para comprar una bicicleta para cada uno.
El líder del grupo había
aparecido en una moto que quería ver si se podría comprar.
Fue evidente que el resto no lo querían, pues piensan que la
moto solo la disfrutaría él. Es además un mamotreto.
Él decía que era para transportar a los enfermos al Hospital.
La semana que viene continuará el debate pero creo que la mayoría
esta en contra de ello. Hacen un trabajo buenísimo. El Viernes
murió una mujer que desde hacia tiempo se notaba no quería
vivir mas, y hacia todo lo contrario que lo que debiera para seguir
viviendo una vida con sentido. Es curioso, los últimos días
estos
pacientes tienen como antojos: unas veces es una Fanta o Coca Cola.
Esta última solo quería caldo de pollo. Le conseguimos
un pollito y no le pudimos persuadir de que comiera un poco. Bebió
media taza de caldo de pollo y al día siguiente murió...
Las Coordinadoras de la zona suya estaban en su casa una mañana
que yo aparecí a las 7.30. Sólo ellos mismo entienden
lo difícil que es vivir alegres y como si no pasara nada, mientras
que viven. Este grupo de
Coordinadores dan mucho sentido a su vida y ayudan a los otros.
Esto está muy largo ya. Sólo una cosa más.
Ayer celebramos los 75 de la llegada de los Misioneros a Karamoja en
la Parroquia. Fue una Misa preciosa con danzas y cantos nuevos que habían
compuesto para la ocasión. Luego al final tuvimos la escenificación
de su llegada que hicieron los niños de la calle que asisten
a una escuela que llevan las monjas de la Madre Teresa. La culminación
del día fue plantar un árbol, una acacia roja para conmemorar
los 75 años de Evangelización.
Y aquí os dejo, después de tantas noticias de nuestras
correrías y andanzas por estas tierras.
Espero que los Colegios hayan empezado bien.
Un abrazo para todos.
Paulina