
BANTABÁ
Víctor Jordá Bordoy
(Jóvenes Loyola, Barcelona)
Ya han pasado cerca de dos meses desde que en una estrellada y calurosa noche que doce jóvenes de Barcelona llevábamos cinco meses esperando, llegamos a un pequeño pueblo con calles llenas de vida y de música; ese pueblo era Las Norias. Nuestra misión consistía en hacer de monitores de niños de 6 a 12 años en unas colonias que duraban quince días; pero resultó que no sólo fueron quince mañanas lo que nos llevamos de vuelta en nuestras memorias; nos llevamos sonrisas, miradas, noches compartidas al aire libre con personas del pueblo que nos explicaban sus historias, historias con nombre y apellido, visitas a invernaderos, excursiones con el fin de encontrar una buena puesta de sol, momentos de oración, frases inolvidables como “maestra, hoy soy muy feliz”, horas disfrazados de entrañables personajes que construían historias día a día, y sobre todo amor.

Durante 15 días fuimos “uno más” entre la gente del pueblo, tuvimos el honor de sentirnos queridos y excelentemente acogidos en una tierra que la mayoría aún no conocíamos, además estuvimos en contacto con distintas culturas y tradiciones. Nos llenó el hecho de comprobar que éramos útiles, que hacíamos felices a los niños con los que jugábamos cada día. Todo eso, junto con el contacto con gente tan emprendedora y optimista como las Madres del centro Bantabá, el director del IES Las Norias o las colaboradoras que vinieron desde otros puntos de España para ayudarnos, nos hizo avivar nuestras ganas de seguir aportando lo que esté en nuestras manos para cambiar en lo posible el mundo en el que vivimos.

Fue un gusto poder compartir experiencias tan “vivas” y poder vivir con sencillez y tranquilidad junto con gente de todas las edades. Y, por nuestra parte, no dudéis en vernos de nuevo allí el año que viene.
Almudena Egea