EnEncuentro en Granada de Grupos Barat
1 y 2 de noviembre. 

Ángela Risoto Ruiz.
Profesora del Aljarafe
y antigua alumna del Cole

 

 

Sinceramente, jamás me hubiese podido imaginar que un fin de semana en Granada con casi 200 niños hubiese podido ser algo más que cansado, pero no, estaba confundida, de todo corazón me he encontrado con una de las experiencias más enriquecedoras y emotivas de mi vida, aunque en alguna ocasión mi cara no pudiese decir lo mismo, pues imaginaos lo que es estar pendiente que no les pase nada y sobre todo escuchando sus jaleos.

Puede parecer que vivimos un calvario por mis palabras y que lo que os he dicho al principio de este escrito, referente a lo enriquecedor y bello de estos días era puro trámite, pero si me dedicáis un par de minutos, creo que os podré resumir la maravillosa convivencia que pasamos en Granada los pasados días 1 y 2 de Noviembre.

Fueron Dos bellos días en los que como “Somos familia del Sagrado Corazón” vivimos como tales, es por ello que antes de proseguir, debemos todos estar agradecidos a Trini y todos los que han colaborado, por la realización del Grupo Barat y yo en especial por dejarme convencer en que me metieses en esta bendita locura de los grupos Barat, donde semanalmente podemos aprender sobre Ntra. Fundadora y al menos una vez al año podamos reunirnos distintos colegios. En concreto este año nos hemos congregado en Granada en el colegio del Sgdo. Corazón de esta localidad, reuniéndonos los anfitriones de Granada, los de Chamartín de Madrid, Torreblanca de Sevilla y el mío, Sta. María del Valle; pensad lo que para mi ha supuesto esto tras haber sido alumna de este colegio y ahora verlo como profesora, desde este otro punto de vista, sin lugar a dudas como os he dicho una experiencia inolvidable.

Tras el jaleo de la ubicación de los niños en el autobús, llegamos por fin a Granada, donde todos los niños de los distintos colegios, se presentaron entre sí mediante juegos canciones y bailes que ellos mismos inventaron, tras esto una más que merecida comida para reponer fuerzas, estas ya flaqueaban, pues si grande había sido nuestro desgaste, aún nos esperaba toda la tarde… ¡Y la noche!

Para relajar a nuestros incansables alumnos, decidimos entregarles unas fichas donde como actividad debían reflejar el espíritu de nuestra gran familia del Sagrado Corazón y de su fundadora Ntra. Madre Magdalena Sofía Barat, una vez conclusa esta actividad celebramos y fuimos partícipes de la Sagrada Eucaristía, donde todos nuestros chicos participaron con sus peticiones, ofrendas y la proclamación de las Lecturas.
No penséis que aquí había terminado la tarde, pues si lo creéis andáis equivocados, siguieron jugando y realizando teatros en lo que denominamos cariñosamente “LA VELÁ”, incansables en todo momento hasta que la hora ya nos obligó a enviarlos a dormir. Supongo que debió ser un día “aburridísimo” para ellos pues ganas de dormir pocas y sí muchas de seguir jugando y bailando toda la noche, es evidente que los profesores, ya muertos de cansancio, a pesar de haber tenido un poco de manga ancha, ya tuvimos que poner orden y obligarles a dormir, pero cuando parecía que yacían en sus lechos porque el cansancio les había vencido, siempre se escuchaba algún que otro paso por los silenciosos pasillos del colegio, intentando seguir riendo sin que los profesores les pillásemos, ¡Gran desilusión para ellos! La docencia te da un gran sentido auditivo y eso que yo por mi poco tiempo, aún no lo tengo perfectamente desarrollado, imaginaos a Trini toda la noche paseando en “Imaginaria” y escuchando cada ruido y mandando a nuestros jóvenes a sus clases-cuartos; ya por fin el sueño les venció, o eso creemos…

Tras pocas horas de descanso pero una divertidísima noche, repusimos fuerzas con un copioso desayuno, disfrutamos de un maravilloso rato de Oración en la preciosa capilla del colegio y luego ¡más juegos! Una entretenida gymkhana y la triste despedida… precioso poder ver el disfrute de los niños en esos dos días y la tristeza en sus despedidas con sus nuevos amigos, sin lugar a dudas disfrutamos de ese fin de semana en Granada.

¡Que se os puede narrar del camino a Sevilla! Pues poco, casi todos cayeron en un sueño profundo, fruto de tanto juego y diversión en estos días.

Espero que estas parcas palabras os sirvan para entender la belleza de estos encuentros y que os hagáis partícipes en las próximas ediciones, sinceramente os digo de corazón que merece la pena y que debe ser una experiencia que todos los que “somos familia del Sgdo. Corazón” debemos vivir. Espero que nos podamos conocer en el próximo encuentro y a los que ya nos conocemos, espero que nos volvamos a divertir tanto en su próxima edición.

Sin más me despido agradeciéndoos de todo corazón que hayáis dedicado unos minutos a leer este texto y solo espero que mi humilde experiencia os sirva para animaros y para recordar tan buenos momentos.

Recibid un fraternal saludo.