La misma concepción de la educación que tenía la fundadora les ha ayudado en esta búsqueda, ya que la finalidad de la educación por la enseñanza era para Magdalena Sofía la de formar a las jóvenes para que ellas llegasen a ser mujeres solidamente cristianas y comprometidas en la sociedad de su tiempo. Para ella, la educación era, pues, el medio de transformar la sociedad, mejorarla y reconstruir el tejido social. Por eso, las Religiosas del Sagrado Corazón realizan hoy su servicio de educación en tres campos de acción:
- la enseñanza y la formación
- el desarrollo humano y la promoción de la justicia
- la pastoral y el acompañamiento de la fe